domingo, 7 de diciembre de 2014

U2A3

Universidad Abierta y a Distancia de México


LICENCIATURA EN MATEMÁTICAS



MATERIA:    ANÁLISIS NUMÉRICO 1


ALUMNA :    ANA MARÍA AGUILAR REBOLLEDO

MATRÍCULA:  AL12512527


MAESTRO: AARON BARRAZA SOLORZANO



Influencia de errores

Investiga y debate con tus compañeros como los siguientes temas influyen en tu concepto de Error.
a)    Determinismo y el demonio de Laplace
A veces, para expresar una idea, los físicos han imaginado un ser con capacidades sobrehumanas pero no sobrenaturales, es decir, capacidades superiores a las de cualquier persona pero que no violan ninguna ley fundamental de la Naturaleza. A estos seres se les suele llamar demonios, a pesar de que no tienen ninguna mala intención.
El primer demonio de renombre es el demonio de Laplace. El físico y matemático francés Laplace fue una de las principales figuras en el desarrollo de la mecánica creada por Newton. Estaba convencido de que todos, absolutamente todos los fenómenos de la naturaleza, incluido el comportamiento humano, obedecían las leyes de Newton y podían explicarse y predecirse a partir de ellas.

Descripción: http://mx.oocities.com/brjl105/demonio/demonio.jpg

Descripción: http://www.oocities.org/mx/brjl105/demonio/demonioblue.jpg
En otras palabras, el mundo, si obedeciera las leyes de Newton, sería completamente determinista. Para expresar esta idea de forma más gráfica, Laplace imaginó un demonio, capaz de conocer la posición y velocidad de todas las partículas del Universo en un momento dado, y capaz también de resolver las ecuaciones de Newton del Universo. Un demonio con estas capacidades (sobrehumanas pero no sobrenaturales) conocería el devenir de todo lo que existe, conocería el más leve movimiento de cualquier cosa o persona que viviera en los próximos cien mil millones de años.
Da igual que un demonio con estas capacidades exista. Lo importante es que puede existir. Y si puede existir y conocer lo que vamos a comer en nuestro próximo cumpleaños, esa comida está ya decidida, y nuestra sensación de que podemos elegir el menú el día antes e incluso cambiar de opinión en el último segundo, esa sensación es pura ilusión. Todo está escrito. Determinismo, fatalismo. Ésa es la moraleja del demonio de Laplace.
Determinisimo, azar y voluntad.
La ciencia fue, hasta principios del siglo XX, decididamente determinista. La mayor parte de los científicos pensaban que toda la realidad obedecía a leyes de Newton y que el estado presente del Universo determinaba con exactitud el estado en cualquier tiempo futuro, sin espacio para ningún tipo de azar. Se pensaba que el azar que observamos era producto de nuestra ignorancia. Sin embargo, a principios del XX, la Mecánica Cuántica mostró que había acontecimientos en la Naturaleza intrínsecamente aleatorios y que el futuro no podía ser determinado aunque tuviéramos la máxima información sobre el estado presente de un sistema o del Universo entero.
Si detrás de cualquier decisión que tomemos no hay más que actividad química y eléctrica de nuestras neuronas, y si esta actividad se rige por leyes de la Física, entonces al sensación de voluntad no sería más que una combinación de azar y determinismo. La combinación de ciertos procesos aleatorios, quizá de naturaleza cuántica, y del determinismo por el cual causas acumuladas a través de la memoria consciente o inconsciente se manifiestan en nuestros actos y decisiones.
CONCLUSIÓN:
Hemos renunciado a la búsqueda de un saber que, de una u otra forma, restituya al mundo la transparencia que le postulaba la razón clásica, con peligro de producir el anacronismo fantástico del dualismo espíritu-materia. Y que cuando hablamos de las leyes de la física como si nos dieran acceso a una realidad fundamental, producimos el mismo movimiento paradójico que la anciana de las tortugas:
Un día en que el filósofo William James, que se dedicada en sus ratos libres a la vulgarización científica, acababa de explicar en una pequeña ciudad del campo americano cómo la tierra gira alrededor del sol, vio, cuenta la anécdota, venir hacia él a una anciana con aire decidido, la cual le interpeló, parece ser, en estos términos: no, la tierra no se mueve, porque, como es sabido, está incrustada sobre el lomo de una tortuga. James, por lo visto, decidió ser cortés y preguntó sobre qué, en esta hipótesis, reposaba la tortuga. La anciana replicó sin dudar: "Pues ni que decir tiene que sobre otra tortuga." Y James insistió: "Pero la segunda, ¿sobre qué reposa?". Entonces, concluye la historia, la anciana, triunfante, graznó: "No merece la pena, señor James, hay tortugas hasta abajo (all the way down)."
He querido hablarles de la anécdota de las tortugas con el fin de que estos pequeños animales de aspecto prehistórico, lentos y obstinados, nos recuerden hasta qué punto somos hoy prisioneros, sin perspectiva, de algunos lenguajes sumamente formalizados: la ciencia, la informatica, la religión, la historia, etc.
La realidad se nos presenta, con postulados, transparente y opaca al mismo tiempo, y esto puede traer interpretaciones equivocadas y pseudocientíficas. Quizá deambulamos constantemente por esa zona gris, más cerca del caos que del orden, mientras nos convencemos de que jamás alcanzaremos la posición del demonio de Laplace.
No debe entristecernos el hecho de no poder acceder a toda la información conocida por el personaje creado por Pierre Simon de Laplace, su DEMONIO DE LAPLACE. Gracias a nuestra fenomenal ignorancia, actividades tan edificantes como una partida de billar tienen un desenlace incierto, aun cuando los jugadores sean mejores que "Felson el rápido". Esta comunión entre lo impredecible y lo determinista nos libera de lo que, de otra forma, sería un aburrimiento cósmico.


b)    El principio de incertidumbre de Heissenberg

Descripción: http://www.nucleares.unam.mx/~vieyra/heisenb.gif

El principio de Incertidumbre de Heisenberg
El hecho de que cada partícula lleva asociada consigo una onda, impone restricciones en la capacidad para determinar al mismo tiempo su posición y su velocidad. Este principio fué enunciado por W. Heisenberg en 1927.
  • Es natural pensar que si una partícula está localizada, debemos poder asociar con ésta un paquete de ondas más o menos bien localizado.
Un paquete de ondas se construye mediante la superposición de un número infinito de ondas armónicas de diferentes frecuencias.
En un instante de tiempo dado, la función de onda asociada con un paquete de ondas esta dado por
Descripción: displaymath2856
donde k representa el número de onda
Descripción: displaymath2860
y donde la integral representa la suma de ondas con frecuencias (o número
de ondas) que varian desde cero a mas infinito ponderadas mediante el factor
g(k).
El momento de la partícula y el número de ondas estan relacionados ya que
Descripción: displaymath2864
de lo cual se deduce que
Descripción: displaymath2866
  • Queda claro que para localizar una partícula es necesario sumar todas las contribuciones de las ondas cuyo número de onda varía entre cero e infinito y por lo tanto el momento Descripción: tex2html_wrap_inline2868 también varia entre cero e infinito. Es decir que esta completamente indeterminado.

  • Para ilustrar lo anterior hemos indicado en la siguiente figura diferentes
tipos de paquetes de onda y su transformada de Fourier que nos dice
como estan distribuidas las contribuciones de las ondas con número de ondas
k dentro del paquete.
Descripción: http://www.nucleares.unam.mx/~vieyra/paquetes.gif
  • En el primer caso vemos que un paquete de ondas bien localizado en el
espacio x, tiene contribuciones practicamente iguales de todas las ondas
con número de ondas k.
  • En el segundo caso vemos que si relajamos un poco la posición del paquete de ondas, también es posible definir el número de ondas (o el momento) de la partícula.
  • En el último caso vemos que para definir bien el momento Descripción: tex2html_wrap_inline2868 de la partícula, entonces su posición queda completamente indefinida.
  • Es posible determinar el ancho, o la incertidumbre, del paquete de ondas tanto en el espacio normal Descripción: tex2html_wrap_inline2878 como en el espacio de momentos Descripción: tex2html_wrap_inline2880.
El principio de incertidumbre nos dice que hay un límite en
la precisión con el cual podemos determinar al mismo tiempo la
posición y el momento de una partícula.
  • La expresión matemática que describe el principio de incertidumbre de Heisenberg es
Descripción: displaymath2882
  • Si queremos determinar con total precisión la posición:
Descripción: displaymath2884
  • De la desigualdad para el principio de incertidumbre verificamos
entonces que
Descripción: displaymath2886
Es decir, que la incertidumbre en el momento es infinita.[1]
c)     Edward N. Lorenz, atractores extraños y la teoría del Caos.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA TEORÍA DEL CAOS
En 1963 Edward Lorenz, meteorólogo del MIT se vio obligado a interrumpir un  largo cálculo por ordenador sobre patrones meteorológicos. Posteriormente, en  lugar de comenzar de nuevo el cálculo desde el principio, cargó los resultados parciales que había obtenido para que el ordenador siguiera trabajando a partir de donde había parado. Para su sorpresa, el resultado que obtuvo de esta
manera fue muy diferente del resultado que había obtenido previamente realizando los cálculos de una sola vez. Las diferencias entre los dos procesos era debida a que el ordenador redondeaba los números de una manera ligeramente distinta cuando los almacenaba que cuando seguía usándolos en los cálculos. El error de redondeo producía una diferencia en la octava cifra decimal de los números relevantes. Esto indicaba que algunos sistemas importantes en la naturaleza, como los
atmosféricos, pueden ser extremadamente sensibles a los pequeños cambios.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA TEORÍA DEL CAOS
1. Los sistemas caóticos son no lineales: En una variación lineal una variable cambia en dirección directa a otra, pero en un sistema no lineal no se mantiene este tipo de variación.
2. En un sistema caótico el resultado final depende muy sensiblemente de las condiciones iniciales. Una variación muy pequeña en las condiciones iniciales puede desencadenar grandes cambios en los resultados finales. (efecto mariposa).
3. Los sistemas caóticos son deterministas: Esto a primera vista puede parecer contradictorio pero es necesario reconocer que en los sistemas caóticos existe algo que determina su comportamiento en un tiempo y un espacio precisos. Por esto Ruelle y Takens en 1971 propusieron la teoría del atractor extraño.
4. El comportamiento caótico no puede predecirse. Es literalmente imposible medir las condiciones iniciales de un sistema, simularlas con un ordenador tal vez, pero no medirlas y menos con una perfecta exactitud, por lo que los estados futuros nunca podrán ser predichos. Para una mejor comprensión de estos cuatro principios es necesario definir dos conceptos que apareen de manera reiterada en su estudio: los atractores y fractales.
ATRACTORES
Científicos que estudiaban el caos (la ausencia de orden) notaron que cuando se juntaban suficientes elementos complejos interactuantes, en vez de crearse caos, tendía a formarse un orden espontáneo como consecuencia de la interacción. Orden en torno a lo que denominan “atractores” que
ayudan a crear y sostener en forma estable patrones o configuraciones dentro del sistema. Estos atractores forman una especie de paisaje que da forma y determina los patrones de interacción dentro del sistema. Un atractor es el conjunto de puntos hacia los cuales tiende un sistema dinámico tras un número elevado, infinito sería lo ideal, de interacciones. El llamarle atractor caótico se debe a que el sistema al cual hace referencia presenta la elevada sensibilidad y a la imposibilidad de repetición de los resultados antes mencionada.
FRACTALES
Los fractales son los objetos matemáticos que constituyen la geometría de la teoría del caos. Los sistemas caóticos y dinámicos fueron conocidos mucho antes que los fractales.
Un fractal es aquel que posee dos características básicas:
1. Autosimilitud
2. Dimensión fractal
Autosimilitud: Un fractal es un objeto en el cual sus partes tienen “alguna” relación con el todo. Cada porción de un objeto tienen las mismas características del objeto completo. También se puede decir que cada área de un fractal, conserva, de manera estadísticamente similar, sus características globales. Dimensión fractal: Los fractales son objetos cuya dimensión es fraccionaria. La palabra fractal, enunciada por Mandelbrot proviene del latín y significa roto, quebrado. Esta situación permite afirmar que un objeto fractal es aquel que su dimensión fractal de Hansdorff-Besicovich supera a su dimensión topológica.[2]
El problema no. 2 de Hilbert y el teorema de incompletitud de Gödel

David Hilbert y el Formalismo Matemático

Descripción: David HilbertEl 8 de agosto de 1,900, durante la celebración del Congreso Internacional de Matemáticos, hablando en la Universidad de Paris, La Sorbonne, David Hilbert (1862 – 1943) mostró el liderazgo que ostentaba en el mundo científico de la época, al anunciar la lista de los 23 problemas matemáticos pendientes de solución que él consideraba de mayor importancia.
La lista fue publicada poco tiempo después e incluye en la segunda posición, el reto de demostrar que los axiomas de la aritmética son consistentes, es decir que no conducen a ninguna contradicción. Tal demostración sentaría las bases sólidas para construir un conocimiento perfecto, libre de errores y dudas.
Tan importante era este problema para Hilbert que le condujo a proponer a principio de la década de 1920, lo que se conoce como el “Programa de Hilbert” para completar la formalización de las matemáticas mediante el enunciado completo de todos sus axiomas y la demostración de que tal sistema axiomático es consistente.
El programa comprendía demostrar que:
1.     Todo conocimiento matemático se deriva de un conjunto finito de axiomas cuidadosamente seleccionados, y
2.     Puede demostrarse que tal sistema axiomático es consistente, es decir, no conduce a contradicciones cuando se derivan conclusiones de ellos.
En la filosofía de la matemática, la intención de Hilbert representa el mejor ejemplo de la corriente conocida como formalismo, según la cual las matemáticas se reducen a la manipulación de símbolos siguiendo ciertas reglas formales. El formalismo pretende una desconexión completa de los conceptos matemáticos abstractos de cualquier objeto del mundo real y establece el razonamiento matemático como una actividad completamente independiente.
Sin embargo Hilbert también incluyó un requisito para llevar a cabo su programa: debían utilizarse únicamente métodos finitos o finitarios. El concepto de infinito debía excluirse de toda prueba y por lo mismo, métodos como la inducción matemática, aplicables a conjuntos infinitos, no podían usarse. Las razones de Hilbert incluían su convicción de que tales conjuntos no corresponden a nada real.
Con gran entusiasmo una generación de matemáticos que incluía al mismo Hilbert, a Paul Bernays, Wilhelm Ackermann, John von Neumann, y Jacques Herbrand, se lanzó a la ejecución con importantes avances, hasta llegar a anunciar, en 1929, que se había demostrado ya la consistencia de la teoría de números y del análisis numérico, y que lo único pendiente era demostrar algunos teoremas aritméticos. Entonces sucedió lo impensable.

Incompletitud

Descripción: Kurt GödelLos planteamientos de Hilbert atrajeron a multitud de jóvenes investigadores, entre ellos Kurt Gödel (1906 – 1978) quien se aplicó a ellos con una visión diferente.
Gödel inició estudiando física teórica en la universidad de Viena, pero al poco tiempo cambió y eligió estudiar lógica matemática. Se supone que decidió el cambio luego de escuchar una conferencia de Hilbert sobre completitud y consistencia.
El problema de la completitud consiste en demostrar que un sistema axiomático, del tipo de los que Hilbert proponía, es capaz de demostrar o derivar toda proposición verdadera dentro del sistema. La incompletitud implicaba la falta de axiomas, pues se suponía que una proposición verdadera no demostrable podría serlo agregando nuevos axiomas. Gödel eligió este problema como tópico de investigación para su tesis doctoral.
En 1929, contando apenas 23 años, presentó sus resultados como disertación doctoral y demostró la completitud del cálculo de predicados de primer orden o lógica de primer orden. Ninguna proposición verdadera podía escapar del poder demostrativo de este tipo de lógica. En 1930 obtuvo el doctorado y su tesis fue publicada. Entonces enfocó su mirada en el programa de Hilbert.
Un año bastó a Gödel para conseguir resultados publicables. En 1931 vio la luz su artículo “Sobre las Proposiciones Formalmente Indecidibles de “Principia Mathematica” y Sistemas Relacionados” que contiene sus famosos teoremas de incompletitud. La explicación y desarrollo de los mismos es una de los logros más grandiosos de la mente humana y han sido suficientes para colocar a Gödel a la altura de genios como Aristóteles o Einstein. Su resumen simplificado es el siguiente:
Cualquier sistema axiomático computable que sea capaz de describir la aritmética de los números naturales, los Axiomas de Peano por ejemplo, está sujeto a las siguientes condiciones:
1.     Si el sistema es consistente entonces no puede ser completo, y
2.     La consistencia de los axiomas no puede demostrarse desde dentro del sistema.
Al principio el artículo pasó casi desapercibido. El mismo Gödel lo presentó en una conferencia en Königsberg, Alemania. Entre la audiencia se encontraba John von Neumann, quien inmediatamente notó las implicaciones que tenía: básicamente, el programa de Hilbert era imposible de llevar a cabo. La humanidad acaba de pasar la página de un capítulo completo de historia matemática y lógica, y de paso iniciaba uno nuevo lleno de posibilidades.

El destino de un genio

Gödel se traslado a Estados Unidos desplazado, como muchos otros, por la segunda guerra mundial. El Instituto para Estudios Avanzados (Institute for Advanced Study, IAS) de Princeton lo acogió con alegría, ahí había conocido a quien sería uno de sus mejores amigos de por vida, Albert Einstein, con quien compartió innumerables charlas de camino del instituto a su casa. Se dice que Einstein valoraba sobre todo su estadía en el instituto, por el placer de conversar con Gödel.
Con motivo del cumpleaños número 70 de Einstein, Gödel le dio un regalo particular: una solución paradójica a sus ecuaciones de campo en la teoría general de la relatividad. La solución preveía la existencia de universos rotacionales que permitían los viajes al pasado y al futuro.
Su gran amigo lo precedió en el viaje final. Einstein murió en 1955 y para ese entonces Gödel padecía ya de trastornos mentales que le hacían creer que querían envenenarlo. Esta obsesión de hecho lo llevó a la muerte en 1978 luego de varios meses negándose a comer. Su muerte fue causada por inanición.
Además de los teoremas de incompletitud sus trabajos incluyen teorías sobre computabilidad, funciones recursivas, lógicas intuicionista, modal y difusa. Una gran cantidad de ellos nunca fueron publicados porque pensaba que no estaban suficientemente terminados. Sus cuadernos de trabajo continúan siendo una fuente de estudio e inspiración.
Hilbert vivió todavía 12 años luego de la publicación de los teoremas de Gödel sin embargo es posible que no se diera del todo por enterado de sus implicaciones. Se dice que en 1932, luego de que Hilbert publicara “Tertium non datur”, Gödel comentó: “¿cómo es posible que escriba ese artículo después de lo que yo he hecho?” Sin embargo la historia, en esta contienda de titanes, ha dado por ganador indiscutible a Kurt Gödel.[3]

 

REFERENCIAS

·       Rebecca Goldstein, Incompleteness: The Proof and Paradox of Kurt Gödel, http://rebeccagoldstein.com/books/incompleteness/index.html
·       El Programa de Hilbert, Enciclopedia de Filosofía de Stanford: http://plato.stanford.edu/entries/hilbert-program/
De Wikipedia
·       David Hilbert: http://es.wikipedia.org/wiki/David_Hilbert
·       Los 23 problemas de Hilbert: http://es.wikipedia.org/wiki/Problemas_de_Hilbert
·       Formalismo Matemático: http://es.wikipedia.org/wiki/Formalismo_matem%C3%A1tico
·       Kurt Gödel: http://es.wikipedia.org/wiki/Kurt_Godel